En la etapa de desarrollo de 0 a 6 años, los aspectos
emocionales juegan un papel esencial para la vida y constituyen la base o
condición necesaria para el progreso del niño.
La tarea de educar emocionalmente urge. El ritmo de vida
está provocando que se sustituyan las necesidades emocionales de los niños por
videoconsolas, televisión, internet, videojuegos…. Este vacío emocional
incapacita a los niños a enfrentarse al mínimo revés.
La educación emocional los ayuda a ser pacientes, participativos,
empáticos, aprendiendo a reconocer y regular sus propias emociones, con
autoestima, optimistas, y superan sin dificultad las frustraciones.
